Noviembre 23, 2023

Traumatólogo señala las principales causas para una cirugía de prótesis de cadera

¿Sabía usted que son diversas las razones por las cuales una persona debe someterse a una cirugía de prótesis de cadera? ¿Y que la duración aproximada de esta operación es de una hora, pudiendo el paciente recibir el alta médica en 24 horas como máximo? ¿O que la mayoría de quienes se someten a esta intervención son mujeres?

De acuerdo al Dr. Dante Parodi, especialista en Traumatología y Ortopedia de Clínica Colonial, el objetivo de esta cirugía es reemplazar la función de la articulación de la cadera, debido a que la superficie articular está gastada por alguna razón.

“Es decir, se gastó el cartílago que cubre la cabeza del fémur y el acetábulo, donde va metida la cabeza del fémur. Entonces ese movimiento ya no es fluido ni limpio y genera dolor. Esa es la principal razón, en general, de por qué uno termina cambiando una cadera por una prótesis”, explica.

Múltiples motivos

El profesional añade que las causas para someterse a este tipo de intervención quirúrgica pueden ser múltiples, siendo la más frecuente en Chile, y sobre todo en gente joven, la presencia de secuelas de la displasia de cadera, malformación ortopédica consistente en una mala relación articular que se produce por una alteración en el desarrollo de la cadera en la etapa intrauterina del ser humano, antes del tercer mes de vida fetal.

“Entonces entre los que tuvieron displasia cuando niños, hay quienes no fueron tratados y otros que sí lo fueron. Sin embargo, estos últimos igual pueden quedar con secuelas en la cadera, lo que se traduce en que la articulación en la edad media de la vida empiece a fallar”, expresa.

Otra de las justificaciones para esta cirugía, explica, son las deformidades de la cabeza del fémur, que se conocen como pinzamiento de cadera, y que van produciendo un desgaste porque las superficies no son congruentes. “Y al no ser congruentes empiezan a chocar entre sí, y también producen daño, deterioro y dolor”, detalla el especialista.

Asimismo, menciona aquellas situaciones posteriores a traumatismos, como por ejemplo un accidente, que deterioren la articulación de la cadera. Otro de los móviles, ya en la edad adulta mayor, son las fracturas de cadera que requieren del cambio de la articulación de la cadera porque se quebró la cabeza del fémur y no se puede reparar.

Una cirugía habitual

Si bien, clásicamente, se ha considerado una operación de alto riesgo, hoy gracias a la tecnología existente y a las nuevas maneras de enfrentar al paciente y a la intervención misma, esta cirugía se ha transformado en algo habitual, eso sí no exenta de riesgos, pero que están muy controlados.

“En la mitad de los casos, nosotros hacemos esta cirugía de una manera ambulatoria, es decir, el paciente se opera y el mismo día se va para su casa. Y en el resto de ellos, los pacientes duermen en la clínica y se van al otro día en la mañana a primera hora. Es decir, casi en el 100% de los casos esta operación la hacemos con hospitalizaciones de menos de 24 horas”, acota.

Además, comenta que esta cirugía se realiza en un pabellón especial, con todo tipo de seguridad, principalmente para prevenir las infecciones. Se usa vestimenta y cascos especiales que evitan la contaminación del paciente, es decir, se emplea tecnología de punta. Lo anterior permite que los pacientes sangren menos y se compliquen menos.

El profesional resalta que las prótesis empleadas en la clínica son de titanio de primer nivel, siendo su procedencia americana o alemana. “Existen dos tipos grandes de prótesis. Aquellas que usan cemento para fijar la prótesis al hueso. Y otras que no usan cemento y que van fijadas directamente al hueso. Nosotros, en el casi 100% de los casos, usamos la prótesis no cementada que va fijada directamente al hueso, independiente de la edad del paciente”. Destaca que el titanio es un metal que se adapta muy bien con el hueso y permite que el hueso crezca en su interior, siendo muy baja la tasa de rechazos a las prótesis.

Explica que en el pre operatorio, el paciente lo primero que debe hacer es consultar con un cirujano para determinar si corresponde o no la indicación de la prótesis de cadera. Posteriormente, hay que analizar la radiografía de la pelvis para definir cuál de los dos modelos de prótesis se adapta mejor a la cadera del paciente.

“Luego viene una serie de exámenes pre operatorios que son de rutina y que son bastante simples de realizar. Y otra cosa importante es que el paciente sea evaluado por un odontólogo, porque hay que estar seguro de que no tenga ningún foco infeccioso en la boca porque eso puede complicar la evolución de la prótesis”, señala.

Respecto a la edad, manifiesta que en teoría no hay límites de edad para poner una prótesis de cadera, ni hacia abajo ni hacia arriba. “Probablemente hay más límites de edad hacia abajo, hacia los niños porque éstos están creciendo. Entonces, mientras el niño está todavía en crecimiento es prácticamente imposible poner una prótesis, pues no va a cumplir con el desarrollo y puede quedar con un tamaño no deseado. En los adultos mayores, en tanto, no hay un límite de edad, pues las restricciones están dadas por la capacidad del paciente de resistir una cirugía”.

En el post operatorio, en tanto, asevera que son importantes el control y la rehabilitación. Nosotros trabajamos con enfermeras que controlan a los pacientes en forma remota y que van a hacer curaciones a domicilio, así como con un grupo de kinesiólogos que están especializados en este tipo de rehabilitación y que la hacen también a domicilio o de manera online.

Finalmente, afirma que este tipo de intervención está cubierta por las ISAPRES y FONASA, y que la artrosis de cadera es una enfermedad que afecta mucho más a las mujeres que a los hombres, en una relación de 3 a 1 o 4 a 1, dependiendo de los diferentes estudios.

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