Febrero 6, 2024

Lo bueno y lo malo de poseer un perfil profesional sobrecalificado

Contar con más experiencia laboral, estudios o destrezas de las necesarias para un cargo determinado puede tener efectos positivos o negativos, según sea el caso.

Así lo manifiesta Francisco González, gerente general de la empresa Vertical Hunter, quien agrega que “ser considerado sobrecalificado dependerá de la organización y del puesto al que una persona está postulando, es decir, es una condición relativa y del momento”.

Entre los pros de poseer un perfil profesional altamente preparado, el cazatalentos menciona el hecho de que aumenta las posibilidades de ser contratado, representa un potencial para ocupar puestos de liderazgo y permite una mayor capacidad de adaptación.

“Un trabajador que dispone de larga experiencia y habilidades tanto blandas como duras, por ejemplo, puede resultar muy atractivo para una organización que está buscando a alguien con gran capacidad de trabajo, amplias redes de contactos y alto desempeño para el logro de las metas y objetivos planteados”, manifiesta el ejecutivo.

Asimismo, sostiene que dicho perfil resulta muy apto para ejercer posiciones ejecutivas o de liderazgo dentro de una organización dada su preparación, trayectoria y habilidades para manejar equipos de trabajo.

“Otro aspecto positivo tiene que ver con su facilidad para adaptarse a los cambios y nuevos escenarios, así como a las tareas y responsabilidades que demandan los ambientes dinámicos. A la vez, un profesional sobrecalificado viene con una visión mucho más amplia del mercado e industria lo que le permite contribuir con nuevas ideas y miradas más innovadoras”, recalca.

Los contras

Desde la vereda de los aspectos negativos, el gerente general de Vertical Hunter menciona- entre otros puntos- que un perfil con gran preparación y experiencia puede muchas veces sentirse subutilizado en el cargo que ocupa, lo que puede traducirse en descontento, desmotivación y falta de compromiso.

“Lo anterior también puede gatillar que el profesional busque oportunidades laborales en otras organizaciones, que sean más desafiantes y acordes con sus capacidades y expectativas”, advierte.

Para aquellos colaboradores que no poseen tantas calificaciones, la llegada de un trabajador sobrecalificado puede representar además una verdadera amenaza, lo que puede generar conflictos, desconfianza o que el grupo de trabajo aísle al nuevo integrante.

Francisco González manifiesta que “en esta materia resulta clave que tanto el empleador como el colaborador mantengan una comunicación abierta y fluida para tratar cualquier duda o inquietud con miras a alcanzar el máximo de beneficios”.

Adicionalmente, menciona que estar sobrecalificado puede significar una expectativa de remuneración alta y, por ende, quedar fuera de aquellos procesos donde las empresas tienen un presupuesto menor o más reducido.

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