Junio 6, 2025

HISTORY2 estrena “Dignidad”, una ficción que revive uno de los capítulos más oscuros de la historia de Chile

DOMINGO 22 DE JUNIO

A LAS 20:50 HS. MEX / 21:50 HS. COL / 22:50 HS. CHI / 23:50 HS. ARG

DISPONIBLE EN VOD

 

HISTORY2 presenta el domingo 22 de junio “DIGNIDAD”, un inquietante thriller chileno-alemán basado en hechos reales que se sumerge en uno de los capítulos más oscuros de la historia de Chile: los brutales crímenes cometidos en Colonia Dignidad, una secta de origen alemán fundada en 1961 en la zona de Parral por el ex enfermero del ejército nazi y pastor evangélico Paul Schäfer que operó durante décadas con total impunidad en el país.

Creada por María Elena Wood y Patricio Pereira, y ambientada en 1997, la serie sigue al joven fiscal Leo Ramírez, interpretado por Marcel Rodríguez, encargado de llevar ante la justicia a Paul Schäfer (Götz Otto), líder de Colonia Dignidad, la misteriosa secta germánica que forjó una historia marcada por la tortura sistemática, esclavitud, abuso sexual infantil y asesinato dentro de los muros de su enorme recinto, protegida durante años tanto por la dictadura de Augusto Pinochet como por los anteriores gobiernos democráticos. La misión se complica por la influencia que Schäfer aún ejerce en la comunidad de Parral, donde la colonia es vista por muchos como una institución benéfica que ofrece atención médica y educación gratuita.

Pero además, para Leo Ramírez, el caso es profundamente personal. Durante su infancia, vivió en la colonia junto a su hermano Pedro, quien fue declarado muerto en circunstancias sospechosas y fue el propio Schäfer quien financió los estudios de Leo en Alemania para mantenerlo silenciado. Además, Leo fue víctima de abuso por parte de Schäfer, un trauma que ha ocultado incluso para su esposa Carolina (Martina Klier) y su colega, la detective Pamela Rodríguez (Antonia Zegers). Ahora, con un nuevo gobierno en el poder y el país listo para enfrentar su historia, Leo está decidido a derribar los muros de la colonia. Sin embargo, todo cambia cuando aparece un joven que asegura ser Pedro, ahora bajo el nombre de Klaus (Nils Rovira-Muñoz), y Leo se ve forzado a enfrentar los fantasmas del pasado para descubrir la verdad detrás del horror que marcó a su familia.

La serie alterna entre los años 1976 y 1997, revelando gradualmente los horrores cometidos en la colonia y las complicidades que permitieron su existencia. Además de los abusos sexuales, se exponen vínculos con la represión política de la dictadura militar, incluyendo torturas y desapariciones de opositores al régimen. La narrativa destaca cómo las estructuras de poder y la influencia internacional, representadas por personajes como el embajador alemán Sattelberger (Carlos Kaspar), obstaculizan la búsqueda de justicia.

Devid Striesow, quien interpreta a Bernard Hausmann, médico y director actual de Colonia Dignidad en la serie, y Jennifer Ulrich, en la piel de la enfermera Anke Meier, también protagonizan esta ficción que ofrece una mirada cruda y necesaria sobre la impunidad y el dolor que aún persisten en la memoria colectiva de Chile.

A raíz de este estreno HISTORY2 realizó un encuentro virtual para la prensa de América Latina que contó con la participación de la creadora y productora de la serie, María Elena Wood, y de los protagonistas Marcel Rodríguez y Antonia Zegers.

Durante el encuentro con la prensa el actor Marcel Rodríguez, el protagonista de la serie, relató sobre su experiencia al haber encarnado a Leo Ramírez:

“Lo primero que hice fue investigar mucho. Me puse a leer y a descubrir verdades que no podía imaginarme. Y me tropecé con una película donde también actúa Daniel Bruhl y Emma Watson, pero me di cuenta que es una temática muy grande para poner en una película, cómo que no abarcaba todas las temáticas. Y bueno, entonces fue básicamente leyendo y preguntando a personas sobre el tema, y así iba armando cada vez más como los pedazos para poder más o menos entender de lo que se trataba este personaje y la temática. Tuve la suerte de encontrar mucho material en YouTube también, sobre todo entrevistas con las víctimas o gente que vivió todo el proceso vinculado a lo de la Colonia”, contó Marcel Rodríguez.

Si bien, el actor es de origen paraguayo-alemán, este fue su primer proyecto filmado en Sudamérica. “Para mí fue una experiencia increíble y con un proyecto tan grande. Esto me motivó mucho para volver a poder trabajar en Sudamérica. Y me dejó pensando mucho sobre las cosas que todavía hay que contar en Sudamérica, sobre todo con esta temática que es muy compleja y que tenía vínculos con cosas legales, incluso el Estado, pero que todavía no se trabajó del todo. Entonces es súper bueno para mí ponerle dedo a ciertas temáticas para que se pueda volver a hablar o hacer justicia de alguna manera o interesar a las personas a que se abra una conversación. Entonces, me dejó más motivado, más que nada, de romper un cierto tipo de silencio o un olvido”, explicó Rodríguez.

La serie “Dignidad” se filmó en locaciones reales, incluyendo las instalaciones de la comunidad de Colonia Dignidad, hoy “Villa Baviera”.

“Rodar en Colonia Dignidad fue una experiencia única porque normalmente, como yo vivo en Alemania, este lugar sería como un memorial, algo así. Y a mí me asombró mucho que las víctimas o gente que vivió en Colonia Dignidad, todavía trabaja ahí y vive ahí y es la misma realidad, pero, claro, con un contexto totalmente diferente. Entonces, sí, nosotros hablamos con gente que estuvo viviendo allá y fue muy extraño estar, por ejemplo, en la ex casa del Paul Schäfer y grabar donde ocurrieron los hechos”, agregó el actor.

Por su parte, la actriz chilena Antonia Zegers, quien interpreta a la detective Pamela Rodríguez en “Dignidad”, y se refirió sobre lo que significó para ella realizar este rol.

“Para mi hay como una doble militancia. Una tiene que ver con mi trabajo como actriz y otra con mi ser chilena y saber que en mi país ocurrió esto en total impunidad por alrededor de 50 años. Entonces para mí significó un tremendo desafío levantar esta ficción porque lo primero que uno quiere cuando hace una ficción con respecto a una historia que tiene que ver con la realidad es que sea buena, y creo que eso sí lo cumplió ‘Dignidad’. El director Julio Jorquera hizo un trabajo increíble, él me invitó a ser parte de esta serie y yo acepté encantada, pero con ese resquemor de, wow, hacer una serie sobre Colonia Dignidad es muy difícil porque es un tema muy complejo y creo que está muy bien hecha, que es una serie que sirve para informarse al mismo tiempo que para seguir una ficción de horror”, comentó Zegers en el evento.

Además, la actriz confesó: “Yo no humanizo lo que pasaba dentro de Colonia Dignidad, yo soy los ojos del espectador, yo soy una detective de Parral sin ningún poder, sin ninguna fuerza de nada, lo único que tiene es convicción y también haberse cruzado con ese hombre que se tiene ese pasado y tiene esa férrea fuerza y determinación de desmantelar esta “mansión siniestra”. Yo siempre decía, yo soy el Sancho Panza de este personaje porque voy al lado y voy con él a fuego en algo que parece totalmente imposible. Y de hecho fue imposible en el 97, esto se desarmó en los 2000. Entonces, para mí era encarnar lo mismo que podría encarnar yo, la persona de afuera, la persona que quiere hacer algo, pero no puede porque se topa con las murallas de protección que eran monumentales”.

 “Ellos generaron un sistema de vigilancia y de protección que era más sofisticado que el de la policía del Estado de Chile. Entonces, porque claro, la Colonia Dignidad parte en los años 60, pero en el 73, luego del golpe militar, hacen una alianza perversa entre el régimen y la Colonia Dignidad de cooperación, que yo creo que Marvel se queda chico al lado de las atrocidades que se generaron con esa alianza macabra, ¿no? Y que esa alianza también hizo que se fortaleciera impunemente este espacio de horror en todos los planos, porque era un espacio de tortura y abuso con menores, un espacio donde drogaban a los integrantes de la colonia. Solo les enseñaban a leer y a escribir, a sumar y a restar. No los dejaban preparados para salir al mundo, o sea, el sistema era de una perversión tan compleja y tan absoluta, desintegraban las familias, desintegraban los vínculos, los que habían sido abusados después pasaban a ser como una especie de policía que con toda esa rabia y resentimiento castigaban… Era un sistema tan perverso que rompe todos los núcleos de humanidad y fraternidad de manera tan brutal”, detalló Zegers. Y añadió: “Es súper extraño verlo, ver cómo operaba. Y claro, se necesitó una impunidad y un apoyo como el que tuvo durante 17 años para fortalecerse a los niveles que se fortaleció que no la podían desmantelar. Tenían todo un sistema de vigilancia muy sofisticado. Y eso es lo que me tocó interpretar a mí también, ver una mujer de pueblo, una mujer, una policía experta en delitos sexuales que de repente le toca colaborar con un hombre que está completamente quebrado por eso. Y ella es una mujer muy empática y lo toma como una lucha personal también”.

Al diálogo generado por los actores también se sumó la productora de la serie María Elena Wood quien se refirió a la producción de “Dignidad” y cómo fue posible que este equipo alemán y chileno fue capaz de retratar con lujo detalles esa realidad, de una manera tal que el espectador puede sentir que está viviendo la historia en carne propia.

“La decisión de contar esta historia de dos hermanos que son separados justamente por Paul Schäfer, y uno tiene la oportunidad de transformarse en un abogado y el otro está preso, encerrado en este lugar, es una historia que surge porque nos dimos cuenta de que era un tema tremendamente actual, vigente. Y nos planteamos esta producción que transcurre en dos tiempos, que nos permite ir generando todo el suspenso necesario. Para conseguir el valor de producción que necesitábamos fuimos por los socios alemanes y conseguimos asociarnos con una excelente productora alemana que posteriormente a ‘Dignidad’, hizo la serie ‘Sissi’, también histórica, y junto a ellos conseguimos tener actores alemanes de primer nivel y chilenos de primer nivel. En conjunto escribimos el guion, de manera que están ambas culturas muy bien representadas. Y logramos filmar en Villa Baviera, como contaba Marcel, el protagonista al comienzo, lo que le da un realismo y una verosimilitud muy especial”, comenta María Elena Wood.

“El desafío mayor fue, primero, lograr que pudiésemos filmar en el lugar sin que nos pusieran ninguna condición. Porque al principio nos querían poner la condición de que al final de la serie pusiéramos que hoy habitaban ahí personas… digamos, que el lugar era como un paraíso. Y la verdad es que no era esa nuestra idea y sí logramos filmar sin que no se nos pusiera ninguna condición. Porque en ese lugar quedaron viviendo los hijos de los jerarcas. Esto era una sociedad con castas, con clases sociales, y los que ahí quedaron viviendo fueron los descendientes de la cúpula más cercana a Paul Schäfer. En términos de producción, el nivel fue internacionalmente reconocido. La serie estuvo en la selección oficial de Cannes Series. Estuvo posteriormente en el Festival de Berlín. No solo se presentó la serie, sino que además se generó un caso, porque esta fue la primera producción de una serie entre Chile y Alemania con un estándar de producción de serie premium”, agregó Wood.

Por otro lado, la productora y creadora contó que además de haber tenido acceso a archivos judiciales y de medios de comunicación, tuvieron la posibilidad de conversar con sobrevivientes o personas relacionadas con esta historia y cuál fue el valor de esto para la producción:

“Nosotros hicimos una larga, larga investigación en la cual tuvimos la oportunidad de poder conversar con una diversidad de personas víctimas de Paul Schäfer y de todo su grupo de poder. Estas personas fueron tremendamente generosas en contar sus historias. Tienen como una necesidad, te diría, de que se conozca lo que a ellos les pasó. En general, quieren hablarlo, quieren contarlo. Porque, de alguna manera, al hablarlo hay un reconocimiento del daño que sufrieron, del dolor, de todos los horrores que pasaron en este mundo donde el mal estaba disfrazado de bien. Porque recordemos que Colonia Dignidad tenía un hospital que atendía a todos los vecinos. Y a la escuela también iban niños, estudiaban niños, hijos de campesinos de la zona. Entonces, hay todo un mal, toda una perversión vestida de oveja. Y esa vestidura de bien es la que hacía que políticos, agricultores de la zona, jueces defendieran Colonia Dignidad. También muchos de ellos eran parte del sistema, digamos, y se los compraba con dinero”.

 La actriz y la productora también se refirieron a la terrible temática que aborda la serie, al impacto que les provocó llevar adelante esta producción y al que esperan que genere en el público:

“Yo te diría que esta cercanía psicológica permanente con la maldad más brutal es algo que se te empieza como a impregnar. Y hay un momento en el cual, al terminar la serie y estrenarla, como que tuvimos que sacudirnos, sacudirnos para sacarnos la maldad, como que te empieza a aprisionar. Porque todas las tienen momentos desafiantes, momentos en los cuales o alguien se enferma, pero yo diría que lo más fuerte era estar en contacto permanente con la crueldad y la maldad humana, representada a través de Schäfer y sus secuaces”, concluyó Wood.

 “Qué hacemos cuando tenemos el horror al frente es como la pregunta más grande, porque mientras estamos en la discusión chica, el horror está ocurriendo, que es lo mismo que pasaba cuando Colonia Dignidad funcionaba, o en el nacionalsocialismo, o sea, la vida seguía ocurriendo mientras había un espacio de horror y de barbarie de personas contra personas. Y a esa pregunta yo no tengo respuesta, no entiendo cómo puede suceder y volver a suceder y volver a suceder. Creo que poniéndolo al frente a través de la ficción puede contribuir al debate, a hacer conciencia, es decir, yo quiero que esto no pase, pero es muy curioso eso de nuestra especie para mí, confesó Zegers.

Por su parte, Wood añadió: “(…) Hasta hace muy poco habían chilenos, y todavía hay, pocos por suerte, pero hay, que siguen negando la existencia de esos crímenes o los justifican. Y creo que es una labor tremendamente importante del arte, de la cultura y de las producciones audiovisuales o de los libros y de los medios de comunicación, de todos aquellos que tenemos posibilidades de que se nos escuchen, de realmente mostrar esta maldad y sus consecuencias de manera de que no puedan ser negadas”.

La serie “DIGNIDAD” fue producida por la compañía chilena Invercine & Wood, en coproducción con la alemana Story House Pictures. Contó con el respaldo de Mega (Chile), Joyn (Alemania), Red Arrow Studios International y el Consejo Nacional de Televisión de Chile (CNTV). Los productores ejecutivos principales fueron María Elena Wood, Matías Cardone, Macarena Cardone, Patricio Pereira, Andrés Wood, Andreas Gutzeit y Jens Freels, entre otros. La serie fue creada por María Elena Wood y Patricio Pereira, y dirigida por Julio Jorquera y Nancy Rivas.

“DIGNIDAD” se estrenó originalmente en diciembre de 2019 en la plataforma alemana Joyn, y posteriormente

en noviembre de 2020 en Chile a través de Mega. Ahora, la serie llega a HISTORY2, ofreciendo una nueva oportunidad para que el público explore esta impactante historia basada en hechos reales.

 

Colonia Dignidad: la historia real detrás del horror

Detrás de la ficción de la serie DIGNIDAD se esconde una historia tristemente real: la de una secta de origen alemán que operó con total impunidad en Chile durante más de cuatro décadas. Fundada en 1961 por Paul Schäfer, Colonia Dignidad se instaló en un terreno rural cerca de Parral, en la Región del Maule, bajo el nombre legal de Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad. La colonia llegó a tener más de 17 mil hectáreas de terreno. Lo que se presentaba como una comunidad religiosa y agrícola terminó convirtiéndose en uno de los enclaves más siniestros del siglo XX.

Paul Schäfer nació en Alemania en 1921, perdió un ojo en su infancia y durante la Segunda Guerra Mundial se desempeñó como enfermero del ejército nazi. Finalizada la guerra, se vinculó a la Iglesia Evangélica Libre y creó la Private Sociale Mission, pero fue apartado de ambas tras denuncias por hostigamiento y abuso a menores. Con antecedentes judiciales en su país, huyó en 1961 con un grupo de seguidores rumbo a Chile, tras establecer contacto con el embajador chileno Arturo Maschke.

A cientos de kilómetros del sur de Santiago, la capital chilena, Schäfer logró construir una comunidad cerrada y autoritaria que combinaba adoctrinamiento religioso extremo, trabajo forzado y abuso sistemático. Separó a niños de sus padres, impuso un régimen de disciplina brutal y ejerció control absoluto sobre sus seguidores. La colonia contaba con su propio hospital, escuela, vigilancia interna y cárcel. Cuando el adoctrinamiento no bastaba, se recurría a drogas, golpizas, torturas y castigos extremos.

Durante la dictadura de Pinochet, Colonia Dignidad funcionó además como centro clandestino de detención y tortura, protegido por organismos de seguridad del régimen. Sin embargo, su red de impunidad se extendió también a gobiernos democráticos, que durante años evitaron investigar a fondo los crímenes cometidos en su interior.

Por su escala de horror, Colonia Dignidad es comparable a otras sectas como Jonestown o Aum Shinrikyo. Los testimonios y juicios posteriores revelaron una larga lista de abusos sexuales, desapariciones, violaciones de derechos humanos, esclavitud infantil y adopciones ilegales.

Paul Schäfer fue capturado en Argentina en 2005, tras décadas prófugo. Murió en una cárcel chilena en abril de 2010. Su marca sigue siendo una de las heridas más profundas y silenciadas en la historia reciente de Chile.

Desde el desenlace judicial, la comunidad fue rebautizada como Villa Baviera y ha experimentado una transformación significativa. Actualmente, Villa Baviera es una localidad habitada por alrededor de 150 personas, incluyendo descendientes de los colonos originales y ciudadanos chilenos. La comunidad se dedica a actividades agrícolas, ganaderas y turísticas, ofreciendo servicios como hospedaje y gastronomía de estilo alemán.

Sin embargo, el pasado oscuro de Colonia Dignidad sigue siendo motivo de controversia y debate. En junio de 2025, el Presidente de Chile Gabriel Boric anunció en su cuenta pública un plan para expropiar parte de los terrenos de Villa Baviera, con el objetivo de establecer un sitio de memoria que honre a las víctimas de los crímenes cometidos en el lugar.

Durante el encuentro con los medios, el evento también contó con la participación del profesor de Historia de la Universidad de Santiago (USACH) Cristóbal García Huidobro, quien se refirió a las circunstancias históricas y a las posibilidades de evitar que circunstancias similares a las de Colonia Dignidad se vuelvan a repetir.

“Creo que no hay manera de prevenirlo. Hay un viejo dicho que dice que el ser humano es el único que tropieza dos o más veces con la misma piedra, pero sí tú puedes intentar hacer todo lo posible, mostrando en definitiva la moralidad o inmoralidad de determinados actos, y nunca perdonando ni tampoco normalizando situaciones que son francamente aberrantes y llevan contra la dignidad de todos y cada uno de los seres humanos. Hay límites que se tienen que marcar desde un inicio y que jamás se deben cruzar, y eso es un trabajo importante. Como chileno, indudablemente, te lo digo yo, yo nací en el año 81 en pleno régimen del general Pinochet, tenía nueve años cuando termina, era un niño, pero indudablemente está la convicción de que situaciones como las que llevaron al golpe de Estado en el 73, los horrores que se provocaron posteriormente, nunca más se tengan que repetir. Lo mismo pasa con circunstancias de criminales, porque en el fondo Paul Schäfer era un criminal buscado por la justicia alemana, pero que se vino al último rincón del mundo para protegerse. Y bueno, también habrá que trabajar precisamente para que gente como esa nunca jamás vuelva a esconderse y pague su deuda con la justicia. Así que, bueno, y finalmente como historiador, lo fascinante de la historia es que siempre hay algo nuevo que contar. A través de la serie, si bien es una lógica de ficción, trata de relevar este tema brutal que fue Colonia Dignidad, hoy día Villa Baviera, pero que sirve como un recordatorio, más allá de los libros, de que los monstruos están siempre a la vuelta de la esquina”, dijo el historiador.

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