
¿Carbón, gas o eléctrica? Cómo elegir la parrilla ideal según el espacio y qué cortes funcionan mejor
Terminaron las Fiestas Patrias, pero hay razones de peso para mantener la parrilla a la vista. Con la llegada de la primavera, los días más largos y las temperaturas más agradables abren espacio para reuniones al aire libre y comidas que pueden ser más sencillas, frescas y fáciles de preparar.
Hacer un buen asado no depende solamente de elegir una buena carne. El espacio disponible, el tipo de parrilla y hasta el tiempo que se quiere dedicar a cocinar pueden hacer una gran diferencia. Una parrilla a carbón puede ser perfecta para una casa con patio, mientras que en un departamento probablemente resulte mucho más práctico optar por una alternativa eléctrica.
La recomendación principal es partir por una pregunta sencilla: ¿dónde se va a instalar y usar la parrilla? No es lo mismo cocinar en un patio amplio que hacerlo en una terraza o balcón, donde el humo, la ventilación y las normas del edificio pueden limitar las alternativas disponibles.
Para quienes viven en una casa con patio o quincho, la parrilla a carbón sigue siendo una de las opciones más tradicionales. Permite trabajar con distintas intensidades de calor y dedicar más tiempo a la cocción, además de entregar el sabor ahumado característico que muchos asocian al asado.
“El carbón es ideal para quien disfruta todo el proceso de prender el fuego, esperar que se formen las brasas y cocinar con más calma. Si además se cuenta con un patio o quincho bien ventilado, permite jugar mucho con las temperaturas y preparar cortes que necesitan más tiempo en la parrilla”, explica Ismael Barros, socio de Brasas de Lo Pirque.
En este tipo de parrilla funcionan especialmente bien cortes como punta de ganso, sobrecostilla, huachalomo y asado carnicero, ya que pueden aprovechar mejor las zonas de calor y las cocciones más prolongadas.
Gas para quienes buscan rapidez y control
Otra alternativa para casas y terrazas amplias es la parrilla a gas. Su principal ventaja es la facilidad para encenderla y regular la temperatura, lo que ayuda cuando hay menos tiempo disponible o se quiere cocinar de manera más precisa.
En este caso, cortes como lomo vetado, lomo liso, entraña y punta picana son buenas opciones. Al controlar mejor el calor, se pueden preparar porciones que requieren menos tiempo de cocción y ajustar con mayor facilidad el punto de la carne.
En departamentos, menos humo y preparaciones más simples
En departamentos, la parrilla eléctrica suele ser una alternativa más cómoda, principalmente porque genera menos humo y permite controlar fácilmente la temperatura. Eso sí, antes de instalar cualquier parrilla en un balcón o terraza es fundamental revisar el reglamento de copropiedad y las condiciones de seguridad del edificio.
Para este tipo de equipo conviene elegir cortes de menor grosor y cocción rápida, como entraña, lomo liso o bistecs de posta rosada. La lógica es evitar piezas demasiado grandes que necesitan muchas horas de calor y privilegiar preparaciones fáciles de manejar en espacios pequeños.
“No existe una sola parrilla que sea la mejor para todos. Lo importante es elegir pensando en el espacio, el tipo de cocción que uno disfruta y los cortes que va a preparar. Incluso con una parrilla eléctrica se puede lograr una muy buena comida si se escoge bien la carne y se controla el tiempo de cocción”, agrega Barros.
Además de la carne, la parrilla también puede aprovecharse para preparar zapallo italiano, pimentones, cebolla, champiñones o espárragos, lo que permite armar un menú más completo sin sumar demasiadas preparaciones adicionales.







