
El boom del implante capilar entre jóvenes profesionales
La pérdida de cabello no es algo que pueda afectar gravemente la salud de las personas, pero sí influye en la autoestima y salud mental de los afectados. De acuerdo con un estudio realizado por Mediahair a principios de este año, Chile figura en el puesto número 28 a nivel mundial en cuanto a personas con calvicie, siendo el tercer país de Latinoamérica con más población afectada, con un 34,07%, solo superado por México y Brasil.
La doctora y especialista capilar de la Clínica Témpora, Sofía Viaux, explica que las mayores consultas y tratamientos para solucionar la calvicie son realizados por jóvenes profesionales. “Si bien el rango de consultas es extenso y puede ir desde pacientes de 17 a 75 años, la gran mayoría de nuestros pacientes está entre los 30 y 45 años”, señala Viaux, quien también agregó: “La principal causa es la alopecia androgenética. También se da, con menor frecuencia, la alopecia por efluvio telógeno, que se asocia mucho a factores estresantes, déficit nutricional, entre otras causas. La alopecia areata, que es una pérdida de pelo circunscrita en placas, también puede presentarse en gente joven”.
La alopecia androgenética o calvicie androgénica se caracteriza por la pérdida progresiva de cabellos, tanto en número como en grosor. Suele comenzar por la zona frontal (en el área más conocida como entradas), pero también puede iniciar en la zona de la coronilla, dando un aspecto de vacío en esa área.
Joaquín Prieto, abogado de 28 años, decidió realizarse un trasplante de cabello debido a su pérdida temprana de cabello. “A partir de cuarto medio, comencé a sentir menos densidad en mi pelo. Esto avanzó muy lentamente hasta la universidad, donde se notó mucho más. Decidí raparme y la verdad es que me veía mayor y no representaba mi edad. Esto me tenía muy acomplejado, así que decidí operarme y, gracias a la operación, me siento cómodo y más seguro”.
En cuanto a la operación, la especialista de la Clínica Témpora precisa que el proceso es largo y minucioso. Primero, se sacan los folículos, se cuentan bajo microscopio y se seleccionan los que son viables. Luego, se realizan las incisiones donde van a ir los folículos y, por último, se implantan uno a uno. La duración de todo el proceso varía según la cantidad de folículos que se van a implantar, pero en general toma entre 4 y 8 horas.
En cuanto a la recuperación, se debe guardar reposo deportivo y de fuerza durante 15 días, y el pelo se debe lavar todos los días con una técnica especial. Los resultados empiezan a verse desde el sexto mes. Desde esa fecha ya se notan cambios evidentes, un antes y un después. El resultado final se logra al año.
De acuerdo con Joaquín, si bien su operación duró aproximadamente 8 horas, durmió la mayor parte del tiempo y en algún momento llegó a ser relajante el proceso de implantación de cabello. Otros famosos que se han sometido a este procedimiento, como el cantante Luis Jara, Juan Pablo Álvarez (ex Pelotón y Top Chef), Coke Hevia y figuras de fama internacional como el tenista español Rafael Nadal, también han expresado opiniones similares.
¿Cómo afecta a la autoestima de los hombres la falta de cabello?
Una psicóloga y una especialista en implante capilar responden estas dudas.
En toda la historia de la humanidad, el pelo ha sido un símbolo de salud y juventud. En los hombres, representaba masculinidad, y en las mujeres, es un signo de feminidad y belleza. Ya en la antigüedad, el mismísimo Julio César utilizaba coronas de laurel, no sólo como un símbolo de victoria, sino también para ocultar su calvicie.
Es que la calvicie en hombres, ya sea por genética, causas naturales como el envejecimiento, problemas emocionales como el estrés o de salud general, puede ser un detonante de depresión y baja autoestima.
De acuerdo a un estudio realizado por Mediahair, chile ocupa el lugar 28 de países con hombres más calvos en el mundo. Mientras que el título del país más calvo se lo lleva España con un 44% de la población, mientras que en Chile un 34% de las personas es calva.
Sofía Viaux, directora de Investigación y Desarrollo en Clínica Témpora dedicada a implante capilar, nos habla sobre su experiencia con pacientes de distintas edades y sus posturas frente a la pérdida del cabello. Me he dado cuenta en el transcurso de mi carrera que es más importante de lo que creía. Es impresionante ver a hombres de todas las edades, desde los 20 hasta de 70 años, consultando por lo mismo, y ahí te das cuenta de que es algo transversal a la edad.
La caída de pelo puede hacer que muchos hombres sientan que pierden una parte fundamental de su identidad o atractivo físico, lo que a menudo puede llevar a inseguridades acerca de su apariencia. En algunos casos, esta preocupación afecta la confianza en sí mismos, tanto en el ámbito social como profesional.
Dentro de las pacientes de la especialista las personas entre 20-35 años, son los que se ven más afectados por la pérdida de cabello. “Principalmente por que aparentan tener más edad de la que tienen, debido a la falta de pelo, y a esa edad uno no quiere eso. Es una edad en la que uno está en búsqueda de pareja o iniciando la vida laboral, por lo que es clave sentirse bien con uno mismo”.
De acuerdo a Sofía Viaux, cuando los pacientes llegan a la consulta, es fácil notar cuánto los ha afectado este tema. He observado diferentes formas de sobrellevar la pérdida de pelo: algunos se rapan al cero para disimularlo, otros prefieren no quitarse el gorro, algunos usan microfibras capilares, y otros recurren a prótesis o peinados especiales para camuflar la alopecia. Cada uno tiene su propio mecanismo para enfrentar la situación.
Algo que llama la atención a la especialista, es que muchos de estos pacientes se demoran años en dar el primer paso hacia una consulta. “Esto se debe principalmente a la vergüenza por el “qué dirán” o a el miedo al juicio. La barrera emocional que hay que superar antes de buscar ayuda es algo muy real”.
En cuanto a los cambios una vez realizado el implante la doctora comenta, en mi experiencia he visto cambios muy positivos en los pacientes que recuperan su pelo. Porque la verdad no es solo recuperar el pelo, es recuperar lo que siempre fueron y que “habían perdido algo de su identidad”.
A veces cambian la forma de vestirse, de caminar, bajan de peso o están más musculosos porque empezaron a hacer ejercicio. El sentirse mejor consigo mismo los motiva a cambiar ciertos hábitos de vida, incluso algunos dejan de fumar.
Al control del año llega otra persona, con una sonrisa que no se la saca nadie, y creo que eso es un gran indicador de cuán profundamente influye la imagen personal en la autoestima.
Es positivo ver cómo cada vez más hombres se sienten cómodos buscando soluciones y desafiando los estigmas sociales. Al final, lo importante es que cada persona pueda sentirse bien consigo mismo, sin importar las expectativas de la sociedad.







