Los mejores vinos orgánicos para disfrutar en invierno

La disminución de las temperaturas con la llegada del invierno traen consigo un cambio natural en nuestras preferencias gastronómicas. Las ensaladas frescas del verano dan un paso al costado para ceder el protagonismo a los guisos, los risottos, las carnes de cocción lenta y los vegetales de raíz asados.

Para acompañar esta temporada que se pone cada día más fría, Viñedos Orgánicos Emiliana ha seleccionado tres de sus vinos más premiados a nivel internacional.

Coyam: Calidez y máxima expresión de la agricultura orgánica

Un verdadero emblema de la viticultura orgánica chilena. Este premiado ensamblaje tinto del Valle de Colchagua es un vino que se muestra brillante y relevante, manteniendo siempre su generosidad y estructura. Los taninos son sedosos con notas de grafito, muy aromáticos con fragancias de grosella negra, violeta, eucalipto y cacao que invita a la pausa y a disfrutar junto al fuego.

  • El maridaje ideal: Es un vino que pide platos con carácter y tiempo de cocción. Marida de manera excepcional con carnes braseadas, un pastel de choclo horneado, o bien, en su versión vegetariana, con asado de berenjenas o vegetales de raíz acompañado de romero y tomillo.

57 Rocas Cabernet Sauvignon: Estructura y elegancia para los días fríos

Galardonado recientemente con Medalla de Oro en el exigente certamen Global Cabernet Sauvignon Masters en Londres, este exponente del Alto Maipo busca la elegancia por sobre la potencia. Se presenta jugoso, con un aroma marcada por frutos rojos, notas de té negro y una acidez vibrante que le otorga un final largo y persistente.

  • El maridaje de invierno ideal: Su estructura y taninos suaves son ideales para los días más fríos de la temporada. Espectacular junto a unas costillas con salsa de vino tinto, pastas rellenas con salsas contundentes o un jugoso pollo asado con higos.

Maycas del Limarí – Pinot Noir: Petricor en una botella para tardes frescas

Este Pinot Noir es la transición perfecta entre el verano y el invierno. Gracias a la influencia costera del Valle del Limarí, es un vino de gran frescura y tensión, pero con la característica nota del petricor -tierra mojada y olor a lluvia- además de rosas secas, granada, higos y frambuesa silvestre que envuelve el paladar.

  • El maridaje ideal: Su perfil vibrante y elegante lo convierte en el compañero perfecto para un risotto de setas silvestres, cremas de zapallo asado con un toque de nuez moscada, o un clásico estofado de lentejas.